Según indica macnews.de, un ingeniero alemán ha encontrado la solución al problema de apagado repentino del MacBook. Según él, todo se debe a un problema de física y es que según parece, el cable que une el sensor de temperatura de la CPU con el ventilador de la CPU es muy corto. Al calentarse se dilata y provoca un cortocircuito que hace que se reinicie el portátil, al enfriarse vuelve a su estado original y todo funciona bien hasta que alcanza temperatura de nuevo.

(Vía digg.com)