No se trata de vudú ni de magia negra, un usuario de un iBook G3 700 Mhz descubrió que su máquina tenía el fallo de las placas madre, pero como ya era tarde para solicitar la reparación de Apple, decidió arreglarlo él mismo.

Tras buscar por la red, encontró que el problema se debía a un mal soldado del chip de la tarjeta gráfica a la placa, como no tenía un soldador de estaño, decidió ¡usar el calor de una vela!.

Parece que le funcionó y lo ha documentado en su web y en un video:

Repair your iBook… with FIRE!