Seguramente recordarán la aplicación Netshare. Con ella podías compartir tu conexión de datos por medio del WiFi del iPhone a tu Mac, PC o dispositivo que igualmente contara con posibilidad de conectarse a una red inalámbrica.
Lamentablemente NetShare tuvo un pequeño drama dentro del iTunes Store: aparecía y desaparecía, que sí violaba los términos de contrato de AT&T pero que de otros proveedores no, cosas que finalmente llevaron a que Netshare desapareciera del AppStore y que ocasionara que no todos pudiéramos comprarla a tiempo.
Ahora y gracias a Eduo, nos enteramos que ya hay manera de hacer tethering en el iPhone sin Netshare. Pero para ello necesitamos algunas cosas que no todos estarán dispuestos a realizar.
- Un iPhone con Jailbreak
- Por medio de Cydia, tener instalado el utilísimo Boss Prefs.
- Por medio de Cydia, tener instalado 3proxy.
Por el momento ésta es la guía para Mac, pero prometen tener una versión para Windows pronto. También aclarar que está en inglés, pero si alguien quiere colaborar con la escena y traducirlo (pidiendo permiso a su autor) que no dude en contactarnos para publicarlo.
Enlace: How to Tether Your iPhone Without NetShare (Sólo para Mac, en inglés)
Sigo repasando las características que me parecen más interesantes de Mac OS X 10.5 Leopard para un usuario habitual de Mac. Uno de los aspectos que han mejorado sensiblemente es el método de conexión a discos y otros Mac en red, siendo tan sencillo como pulsar un botón.
Primero hemos de seleccionar, de la sección izquierda de la ventana, en la sección Compartido, el recurso al cual queremos conectarnos, en mi caso es mi Mac mini y ya detecta los usuarios registrados en el mismo para seleccionar uno directamente, sin recurrir a otros cuadros de opción, muy estilo Apple:

Como podéis comprobar en la anterior ventana del Finder al lado del botón de Compartir Pantalla, del cual ya hablamos en su momento, encontramos el botón “Conectar como…”. Cuando pulsemos sobre éste se nos pedirá la información de usuario y password para conectar al recurso de red en caso de tener habilitada este nivel de seguridad:

Una vez conectados al ordenador podremos seleccionar el disco o usuario al cual conectar y que aparecerá en nuestro escritorio (y en el Finder) para poder acceder al recurso a través de la red. Más sencillo imposible…

Sigo con mi repaso a Mac OS X 10.5 Leopard 9A559 con la única intención de dar a conocer nuevas características que podremos encontrar en la versión final. La utilidad Compartir Pantalla (“Share Screen” en inglés) está llamada a ser uno de los grandes caballos de batalla del nuevo sistema operativo. Su funcionamiento es bien sencillo y se trata de poder acceder a lo que se muestra en la pantalla de otro equipo sin necesidad de estar sentado frente al mismo, pudiendo utilizar ratón y teclado como si del equipo remoto se tratase. Ya podíamos encontrar una funcionalidad semejante anteriormente en Mac OS X utilizando Escritorio Remoto (“Remote Desktop” en inglés) pero en este caso la nueva utilidad se encuentra disponible desde el mismo Finder y en un sólo click de ratón.

Una vez conectados al Mac remoto nos solicitará el usuario y contraseña que utilizaremos para conectarnos, por motivos de seguridad esto es necesario ya que vamos a acceder directamente no sólo a su contenido sino que trabajaremos con él como un usuario más.

Cuando introduzcamos la información la visualización de la pantalla remota es instantánea, sin pasar por más elementos de configuración (la velocidad de muestreo depende del uso de la red):

Las únicas opciones de configuración que podemos modificar son la de calidad de la imagen, escalado de la misma y mostrar o no la barra de herramientas. Por defecto se muestra con el nivel de detalle ajustado para mejorar el rendimiento y con el escalado de la imagen activo.

Como podéis comprobar el escalado funciona perfectamente aunque si se requiere más detalle se puede desactivar. Mediante las herramientas disponibles podrás enviar y recibir el contenido del portapapeles entre el ordenador remoto y el utilizado para conectarse, lo cual implica la posibilidad de compartir la información y trabajar en equipo.
Como curiosidad, el ordenador remoto nunca pierde la autonomía por lo que puede seguir siendo manejado por su usuario mientras vemos las acciones efectuadas en nuestra pantalla y, en principio, sin que el usuario del mismo tenga constancia de nuestro acceso…
Conclusión: me ha sorprendido y de forma muy positiva cómo se ha integrado esta funcionalidad en Leopard, sin duda va a ser muy agradecida por los administradores de sistemas a los que va a ahorrar más de un paseo ya que su sencillo uso y mínima configuración lo hacen ideal para entornos distribuidos y para aquellos que tenemos más de un Mac en red en general.