Una nueva propuesta de la Unión Europea podría hacer que Apple modifique el iPhone como lo conocemos ahora. Esto es debido a que la nueva normativa RoHS requeriría que la batería sea fácilmente intercambiable por el usuario, a fin de facilitar su reciclaje.
Entre las especificaciones se indica que el usuario podría hacerlo con sus manos o tener que quitar hasta 2 tornillos para intercambiar baterías y el fabricante estaría obligado a proporcionar información sobre cómo hacerlo.
La batería integrada ha sido uno de los puntos más criticados del iPhone, y aunque su batería tiene una vida estimada de 400 ciclos completos de carga (suficientes para más de dos años), hay quien requiere recargas instantáneas con una batería extra.
Esta medida también podría afectar al MacBook Air que, al igual que el iPhone, no lleva una batería intercambiable y no es de fácil acceso para el usuario final.
Enlace: New EU directive pushes toward replaceable iPhone batteries
¡Vaya culebrón! Si en Piratas de Silicon Valley (Pirates Of The Silicon Valley, 1999) vimos la relación amor-odio (más de los segundo que de lo primero) entre Apple y Microsoft, los chicos de Greenpeace están dejando el campo abonado para que alguien produzca la segunda parte de la película (propongo como nombre Pirates Of The Green Valley).
En su momento pusieron el grito en el cielo con un informe que indicaba que los portátiles de Apple eran como una manzana envenenada, a lo que el propio Steve Jobs respondió con una carta abierta al mundo en general en la que exponía el estado nivel ecológico actual (si eso existe) demostrando que sus productos estaban adaptados o siendo adaptados a la normativa europea de medio ambiente, la más restrictiva hasta el momento, y sus intenciones de cara al futuro más próximo teniendo como meta el año 2008.
Hace un par de días la organización ecologista volvió al ataque tomando como punto de referencia el exitoso iPhone, alegando que los materiales con los que esta construido podían ser perjudiciales para el medioambiente en la concentración necesaria, no en la que aparece, según se ha demostrado hoy mismo.
Con esto, Greenpeace ha dado marcha atrás y ahora reconoce que el iPhone es seguro y respetuoso con la normativa medioambiental vigente. Yo quiero pensar que probablemente sólo ha sido un arranque pasional momentáneo en vista de que el primero no fue lo efectivo que pensaban que iba a ser, no que estén disparando a ciegas contra todo lo que se mueve…
Enlace: Greenpeace admits iPhone ‘compliant’ with Euro chemicals rules | Vía: MacDailyNews
Desde que Steve Jobs hizo pública las premisas medioambientales de Apple con su carta abierta en respuesta, al menos en parte, a las quejas de Greenpeace la compañía no ha dejado de estar en el punto de mira de la organización ecologista. De hecho el éxito experimentado en los últimos años por la empresa ha catapultado la popularidad de algunos de sus dispositivos, como por ejemplo el iPhone y ahora el iPod touch.
Los ecologistas ya han hecho pública su opinión actual considerando que ciertos elementos posiblemente dañinos para el medio no deberían estar presentes, recordemos que la política que ha adoptado Apple tiene como meta finales de 2008, y ahora es el Center for Environmental Health (centro de salud medioambiental) el que carga contra los de Cupertino. Basándose en el informe de Greenpeace denuncian la presencia de PVC y retardantes del fuego que pueden resultar perjudiciales si se ponen en contacto con el medio.
No sé si el crecimiento de Apple afectará a su relación con los clientes pero lo que tengo muy claro es que si está afectando su relación con las administraciones y organizaciones que empiezan a ver en ellos a un posible enemigo, y estos no son un grupo de adolescentes con ganas de juguetear.
ACTUALIZACIÓN: En Engadget se hacen eco de las declaraciones de un delegado de Apple en las que recuerda que el terminal, como todos sus productos actuales, cumple la normativa europea al respecto (RoHS, restricciones de sustancias peligrosas), la más restrictiva del momento, y ha recordado que la compañía eliminará voluntariamente el uso de PVC y los retardantes del fuego mencionados en 2008 como ya anunció, por lo que no entienden las razones de la queja.
Enlace: Details of Apple/CEH toxin lawsuit emerge
Todos sabemos que Greenpeace no está muy feliz con Apple, sobre todo después de que hace poco Steve Jobs prometiera que la empresa se volvería más “verde” y respetuosa con el medio ambiente. Ahora, han comprado un iPhone y lo han llevado a sus laboratorios en UK para desmantelarlo y comprobar los materiales incluidos por Apple en su producto estrella de los últimos meses. Y no han salido contentos de este análisis…
Este análisis, según Greenpeace, revela trazas de PVC y de otros compuestos de bromo muy peligrosos para el medio ambiente. De hecho, de las 18 partes del iPhone, la mitad de ellas contienen materiales con bromo, incluyendo la antena. Y el PVC de los auriculares contiene formas tóxicas de talatos, que otorgan flexibilidad al plástico, y que están considerados como tóxicos por el Parlamento Europeo y su uso está prohibido en juguetes o productos para niños (no en teléfonos móviles).
Otra de las quejas de Greenpeace es que la batería no se pueda quitar fácilmente, igual que nos hemos quedado todos nosotros, pero en su caso lo hacen por lo dificultoso que resulta así su reciclaje. Y según nos dicen, Nokia ha eliminado totalmente el PVC de sus teléfonos, mientras que Motorola y Sony-Ericsson, aunque no lo han eliminado, sí han eliminado los compuestos de bromo.
El vídeo en cuestión lo podéis ver en esta misma entrada:
Enlace: Greenpeace takes Apple to task on iPhone